Carlos Julio Báez Evertsz

Trump, viéndose acusado por todos, desde el Wall Street Journal hasta muchos congresistas Republicanos, como el instigador del asalto al Capitolio, recula y acepta implicitamente el triunfo de Biden y condena el asalto de las huestes que el animara a ir hasta el Capitolio. También dice que el traspaso del 20 de enero será norma.

Ahora bien, como individuo impredecible y arrogante que es, pocas horas después anunció que no participará en la ceremonia de trasmisión del mando.


Este individuo que desgraciadamente para ellos los estadounidense eligieron en 2016, si tuviera una pizca de dignidad tendría que dimitir pero quizás no lo haga porque sabe que es carne judicial, incluso se especula que en estos 12 días que le quedan puede auto otorgarse un indulto.

Sin embargo, ni haciendo eso podrá evitar que sea procesado por los Estados y el de New York, tiene la intencion de imputarlo cuando deje de ser Presidente.
Sin la presidencia Trump se enfrenta a numerosos litigios judiciales por deudas, por impagos.

Los hechos del 6 de enero han contribuído a quemar politicamente a Trump entre los propios Republicanos sensatos, entre los conservadores que no son neofascistas, ni autoritarios en lo interno y creen en la separacion de poderes y en los valores constitucionales.

Trump parece que ha quemado sus naves y aunque mantenga a seguidores fieles a su persona, lo será entre la gente mas atrasada política e intelectualmente.

Entre los extremistas de derecha y marginales sociales y politicos. Entre esos que en el lenguaje social de su país llaman los ‘white trash’, a los que hay que agregar a los minoritarios negros, asiaticos y latinos mas atrasados politicamente o acomplejados, que creen que siguiendo a Trump serán aceptados como pares o iguales de los “wasp”.

Trump ya no tiene futuro en el Partido Republicano. Su opción más viable será crear un “tercer partido”, y terminará fracasando si tiene la osadía de competir para la presidencia en 2024.

Para un sujeto como Trump, ambicioso y megalomano, que heredó de su padre y gracias a ese capital pudo acumular una fortuna con negocios diversos, seguido de quiebras, y que gracias a su desparpajo se pudo recuperar mediante su participación en un ‘reality show’ de televisión y que tiene cientos de millones de prestamos bancarios con impagos, se enfrenta al pago de sus deudas. Nada detendrá a sus acreedores ahora que no será Presidente.


Trump no solo perderá el poder, sino que ha perdido el poco prestigio que tenía gracias a ser presidente de USA, y sobre todo, lo mas importante en gente de su catadura podrá perder parte importante de su fortuna. Tiempo al tiempo.